Opinion

Fecha de publicación: Lunes, 05 de Noviembre de 2018 Hora: 10:15:02

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COLUMNA DE OPINIÓN
Por: Raúl Bustamante De La Vega
rbustamanteabogados@gmail.com

Desde hace más o menos un siglo, en el nuevo orden mundial, hemos cambiado a nuestros Dioses, religiones y todo lo espiritual por el artificial consumo; se dieron cuenta que a las masas ya no se podría dominar con la fuerza, habían ganado bastante libertad, hombres de todas las razas, sexo, condiciones y estirpes con el poder el voto, habría que dominarlos con nuevas creencias en lo profundo de su identidad, produciendo en la población deseos para poder controlarlos con sus creencias y actitudes, lo que el gran economista Norteamericano THORSTEIN VEBLEN, ( 1857 – 1929, fue un sociólogo y economista estadounidense, fundador, junto con John R.

Commons, de la escuela institucionalista Norteamericana), llamo fabricando consumidores.
Si puedes fabricar en la población deseos para controlarlos con sus creencias y actitudes tendrás el control social, obligarlos mentalmente a que tengan el último celular y vehículos, endeudándolos eternamente como la esencia de sus vidas, que tu mente y vida gire en torno a adquirir cosas que realmente no necesitas, estimado lector de noticias, eres el modelo del nuevo esclavo.
El ser humano desde los griegos hasta el inicio de esta era estaba conformado por triadas, que algunas religiones llamaron padre, hijo y espíritu santo (Quienes creen en la Trinidad afirman que en Dios existen tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo; Y añaden que las tres son iguales entre sí, que todo lo pueden y que no tienen principio, por lo tanto, la doctrina de la Trinidad asegura que el Padre es Dios, el Hijo es Dios y el Espíritu Santo también es Dios, y que, sin embargo, hay un solo Dios), y los estudiosos de la mente como Sigmund Freud llamaron ello (el demonio), el yo (la persona) y súper Yo (el ángel) un ángel y un demonio discutiendo entre ellos para convencer a la persona para que realice o no una acción.


En esta nueva era quieren convertir al ser humano en una diada, en pares, para atraparlos convirtiéndonos en consumidores, el par amable lector, eres tú y tu ultimo televisor, tú y tu última moda que pasa más rápido que un trueno y te desesperas nuevamente para adquirirlo, ahí quedas atrapado con el gran LUIS CARLOS SARMIENTO ANGULO, que mueve los hilos del tinglado con su cuota en todos los gobiernos, el mismísimo Ministro de Hacienda ALBERTO CARRASQUILLA BARRERA, que bien en los últimos gobiernos le ha cuadriplicado la fortuna a Don Luis Carlos.


El capitalismo Colombiano no puede seguir siendo pirata, debemos llegar a ser un capitalismo verdaderamente democrático, en nuestro país los dirigentes que estructuran y configuran las ramas del poder público, por regla general estudian en las mejores universidades del exterior, pero al momento de trasladar las teorías económicas y jurídicas contemporáneas del mundo en leyes la tergiversan y la vuelven acomodaticias en el Congreso de la Republica hacia los mismos intereses monopolísticos de siempre, lo que nos tiene en los límites de llegar a la parecida situación de migración masiva de ciudadanos como está ocurriendo en Venezuela y honduras.


Ellos los que esclavizan y matan proyectos de vidas, los que hacen que el ciudadano se desinforme y engañe creyendo que alcanzarán una vida apropiada y digna, los mismos, están creando humanos maquinas denominados técnicos o consumidores desinformados, que al momento de tomar una decisión seguramente será la errónea para su propia vida.


Amable lector que me soporta, el tercer elemento no podemos perderlo, es el más valioso del ser humano, primero trataron de quitárnoslo los comunistas con el materialismo y ahora los capitalistas monopolistas, debemos tomar el rumbo de nuestras propias vidas y de la sociedad.


Continuaremos en la próxima entrega de esta columna.
Gracias por seguirnos
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