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Fecha de publicación: Jueves, 29 de Julio de 2021 Hora: 07:57:23

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Por RONALD RANGEL RAMIREZ – Voz caribe

 

 

No es por presumir, pero yo tengo un diploma noventero de comunicador social periodista; no se donde lo tengo, pero lo tengo, mis compañleros y profesores pueden dar fe de que estuve en las aulas de aquella facultad de principios de los noventa de la siempre amada universidad Autonoma del Caribe, allí sentado al lado de fioguras en ciernes que años despues, ya popularfes, tienen una dicha mayor: masa de 10k seguidores en Twitter, un lujo que uno mas humilde no se puede dar, y ya para que.

 

 

 

Pero tengo el mismo cartón que ellos; firmado por don Mario Ceballos Araujo, a quien no tuve nunca la fortuna de conocer en persona, pero de quien se dice fue unn gran tipo, esmerado por la educación de su priójimo; igual que mis profesores de quien guardo  el mas grato de los recuerdos y, como no, de mis compañeros, quje tambien se sentaron conmigo al lado de esas figurotas y que hoy, alejados de reflectores y cámaras, hacen un trabajo callado por seguir sobreviviendo en un mundo que nos cambió las reglas de juego sin consultarnos.

 

 

Para empezar, no solo un lider civico de Cartagena puede cobrar en el sector público o privado sus servicios como periodista, sino que lo puede hacer cualquier persona, ya que la ley 918 de 2004(promulgada años despues ee que nos graduaramos mis compañeros y yo), así lo dispus, como tambien dispuso otras reglas con las que no contabamos, y que palabras mas, palabras menos, trastocó en oficio una profesión noble y de tanta responsabilidad como cualquier otra.

 

 

Yo no se si algún dia sea viabnle la posibilidad de que se expida una norma que elimine la licencia profesional de ciencias como la medicina, la ingenieria el derecho u otras; Que problemas habría rn que cualquier asociación creada  en un garaje a las carreras te dé un carné para que puedas litigar ante un juzgado o abrir panzas para chicar estomagos.

 

 

Es verdad que parta ser periodista lo ultiomo que se necesita hoy en dia es un diploma como el mio; ni siquiera una grabadora tienes que comprar porque los celulares tienen aplicaciones que cumplen esa función.

No se necesitan años de experiencia en la materia, el haber cargado cables, manejado consolas de una emisora, limpiado despachos de agencias intgernacionales, recibido enseñanzas de pioneros, golpes en la mesa, articulos destrozados por rayas disciplinarias, y ni el escrutinio de una audiencia cada vez mas complaciente, que con 140 caracteres, ya se da por enterada y la vida sigue.

 

 

Admiro de manera profunda a quienes siguen ejerciendo el periodismo tal como lo concebimos  las personas de mi generación, de anteriores generaciones y seguro que muchos siguientes , que aterrizaron por aquí, guiados  por el mismo entusiasmode esos pelados enjutosde pelo largo, camisas estampadas y soñadores que compartimos en esos años.

 

 

Pero que le vamos a hacer, El periodismo cada vez mas se va desdibujando en la mañana de las pantallas y sonidos de alarmas que saltan con mayor frecuencia, el frenesí que no cesda aun en medio de la pandemia, las rafagas de falsedades, los discursos de un minuto y el mercantilismo voraz de quienes se lucran de un estado de cosas que nadie cuestiona.

 

 

Alguna vez en el diario La Libertad  escribí un articulo donde expresaba mi ya manida idea de que las facultades de comunicación social están de sobra; los programasd cuidadosamente estructurados, con metodologias rigurosas, maestros ideoneos y calificaciones exigentes, solo derivan en individuos que salen a competir el mercado laboral con fulanos ded cualquier nacimiento wue pagan un espacio radial, montan una pagina web y se cuelfgan un carné que dice “PRENSA”; ellos y nosotros en igualdad de condiciones.

 

 

Sigo pensando igual que en aquel entonces, y ahora con mayor razón, el periodismo ya no lo ejercemos los periodistas personajes casi de museo, ahora se impone la comunicaciómn ciudadana, la información de las masas, de los celulñares, captando todo a cada segundo en cada centgimetro cuadrado de este planeta.

 

 

Propongo a partir de la fecha que junto al registro civil de nacimiento se imponga el titulo de periodista a cada individuo que nazca, no lo dude; en cuantopueda ese bebé va a contar una historia a una audiencia, sin importar como lo haga; entonces para que complicarnos, total da lo mismo, jactarse (como yo) de tener un diploma de una prestigiosa facultad , que ser un supuesto lider civico con un espacio radial y un oscuro carné  radial, generando ingresos por ejercer mi profesión.

 

 

 

 

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